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sábado, 30 de enero de 2016

La Meditación




Meditación Sencilla Para Todos Los Días.



La Meditación es la forma más rápida de alcanzar un estado personal en el que el cuerpo consigue relajarse, teniendo la mente tranquila y viviendo las sensaciones del momento. Su intención es concentrar la mente, para aclararla y mantenerla alerta.
Es mucho más que una técnica de relajación, es conseguir volvernos más sensibles hacia nuestros propios sentimientos y ser conscientes de los detalles del mundo que nos rodea. Pues a medida que nos sentimos más sensibles hacia nuestros sentidos y percepciones, cada uno de los aspectos de nuestra existencia se beneficiarán.
Con la práctica de la meditación diaria, valen unos minutos diarios al principio ( yo aconsejo que se empiecen por 5 m. ), por medio de ejercicios sencillos y básicos, los resultados pueden ser profundos y de gran duración. Comenzando con una meditación por la mañana, el día puede ser completamente distinto.
En el día a día cotidiano, nos movemos a mucha velocidad, nuestra mente no para de crear pensamientos, tendríamos que darle un respiro, conseguir que frene un ratito, que se relaje, y eso lo conseguimos a través de su relajación.
Existen muchas técnicas y formas de meditar, puedes seleccionar cual es la que más te agrada y más se relaciona contigo y con el tiempo del que dispones, y poco a poco si te va "enganchando" ir perfeccionando su utilización.
Una manera muy simple, y que no necesita aprender nada, es la siguiente:


Meditación sencilla para comenzar el día
Nada más levantarnos, en posición de loto o medio loto ( es la posición en que siempre solemos ver a los Budas, sentados sobre nuestras piernas, con ellas cruzadas, con los pies encima de los muslos, la de medio loto es solo subiendo un pie ), si la consideramos complicada o dificultosa al principio podemos simplemente cruzarlas, barbilla inclinada hacia abajo,  espalda recta y las manos abiertas sobre las piernas, con las palmas hacia arriba.

Concentrarnos en nuestra respiración; inhalando profundamente, contamos hasta 8, conteniendo la respiración, contamos hasta 8, exhalando despacio, contamos hasta 8 y volviendo a mantener la respiración; repetirlo unas 3 veces, e ir notando como nos vamos relajando.
A continuación vamos contado las respiraciones del 1 al 10 y volviendo al 1.  Si en algún momento algún pensamiento nos distrae, volver a comenzar por el 1.  Lo que tratamos es de intentar que nuestra mente no se fije en ningún pensamiento, que estos pasen a través de nosotros, y que seamos simples observadores. Cuando notemos que perdemos la concentración, volver a fijarnos en la respiración.

Una variación, que es también muy eficaz ( a mi es la que más me gusta ), es en vez de colocar las manos sobre las piernas, juntar las descansando una encima de la otra, uniendo los dedos pulgares en sus extremos, y colocando los encima del 2º chacra ( un poco por debajo del ombligo, como dos dedos ), procediendo a respirar en ese punto; es decir, imaginando que el aire entra y sale por él.
Es muy efectiva, y conseguiras una relajación bastante buena.
Autora: Julia Mª de las Viñas Martín Sánchez


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